Según Ana María Ibáñez, economista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la educación en Latinoamérica y el Caribe continúa perpetuando las desigualdades sociales, manteniendo un sistema educativo público segregado que refuerza las disparidades adquiridas desde el nacimiento.
En una entrevista con EFE, Ibáñez explicó que el estatus socioeconómico en esta región está fuertemente influenciado por factores como el origen familiar, la ubicación geográfica, el género y el color de piel.
Estas conclusiones provienen de una investigación realizada por el BID en colaboración con la Universidad de Yale, la London School of Economics y el Instituto de Estudios Fiscales, que destaca a América Latina y el Caribe como la región más desigual del mundo. El informe revela que el 10% más rico de la población en esta región tiene ingresos promedio 12 veces mayores que el 10% más pobre, mientras que uno de cada cinco habitantes se encuentra en situación de pobreza.
En muchos países de la región, los hijos de familias con altos ingresos asisten a colegios que les brindan mejores oportunidades laborales, mientras que aquellos nacidos en hogares más humildes acceden a centros educativos con menos recursos y oportunidades. Esta situación, según Ibáñez, ha llevado a que la clase media evite la educación pública, lo que reduce la presión sobre los gobiernos para mejorar la calidad de la educación.
La investigación también señala que las estrategias tradicionales de redistribución fiscal no son suficientes para abordar la desigualdad en la región. A pesar de un crecimiento económico positivo en promedio, la disparidad persiste y el aumento en la desigualdad se ha estancado desde 2014.
Para abordar esta problemática, los resultados de la investigación se están difundiendo a través del podcast ‘Voces en Acción’, con el objetivo de generar debate público y político sobre posibles soluciones.
Ibáñez enfatiza la necesidad de una discusión detallada para encontrar medidas efectivas que reduzcan la desigualdad, ya que esto no solo impactará en la equidad social, sino también en la productividad y el crecimiento económico de la región.


