La obra busca destacar el aspecto humano detrás de la deportación, el asilo y las consecuencias que enfrentan las familias estadounidenses afectadas por el sistema migratorio.
El mural creado por la artista mexicoestadounidense Lizbeth de la Cruz Santana en la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, presenta imágenes de 13 personas, incluyendo madres, veteranos y «dreamers», que tenían vidas establecidas en Estados Unidos pero fueron deportadas.
De la Cruz Santana, profesora de Estudios Chicanos en Baruch College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, lidera el proyecto ‘Humanizando la Deportación’ y coordinó este mural en Ciudad Juárez. El proyecto también incluye la documentación de las historias de las 13 personas representadas en el mural, con códigos QR que redirigen a los visitantes a las historias en el sitio web de la artista.
Aunque las detenciones en la frontera entre Estados Unidos y México han disminuido en los primeros meses de 2024, en 2023 Estados Unidos registró un récord de más de 2.3 millones de arrestos de migrantes. De la Cruz Santana enfatizó la necesidad de políticas más humanas en México para recibir a los deportados y facilitar su integración a la sociedad, ya que enfrentan discriminación.
El objetivo principal del mural es recordar a las personas deportadas y transmitir un mensaje a los gobiernos para que adopten políticas más humanas.
Las historias de los deportados, como la de Any García, quien fue deportada después de vivir en Estados Unidos durante 30 años, resaltan la separación de familias y las dificultades enfrentadas por los migrantes debido a un sistema que consideran «muy inhumano».

