Hoy, 14 de febrero, no solo se celebra el Día de San Valentín, sino que también marca el inicio de la Cuaresma con la celebración del Miércoles de Ceniza. Este día es de gran importancia para la comunidad cristiana, ya que simboliza el inicio de un período de reflexión, penitencia y preparación espiritual de cuarenta días antes de la Semana Santa.
Durante la celebración de la Misa del Miércoles de Ceniza, los fieles reciben una cruz de ceniza en la frente como signo de humildad y arrepentimiento, recordando la frase bíblica: «Recuerda que eres polvo y al polvo volverás». Este gesto invita a los creyentes a reflexionar sobre su vida, a reconocer sus errores y a comprometerse con un camino de conversión y renovación espiritual.
Los fieles reciben una cruz de ceniza en la frente como un recordatorio de la mortalidad humana y un llamado al arrepentimiento y la conversión. Este gesto simbólico invita a los creyentes a reflexionar sobre sus vidas, a reconocer sus errores y a comprometerse con un camino de renovación espiritual.


