La prohibición de la exhibición de cigarros en puntos de venta ha generado diversas repercusiones, tanto en el ámbito comercial como en el fiscal. Aunque se esperaba una recaudación de 50,114.50 millones de pesos por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por tabaco, solo se captaron 48,156.47 millones de pesos, representando una pérdida de 1,845.21 millones de pesos para el fisco, lo que constituye un descenso del casi 4% con respecto a lo proyectado.
Esta situación marca el primer año desde 2020 en el que el Gobierno federal no solo no alcanza la meta proyectada, sino que también experimenta una disminución en comparación con años anteriores.
La directora general de la Cámara de Comercio en Pequeño (Canacope) Monterrey, Catalina Domínguez, y el fiscalista José Luis Elizondo, coinciden en que la prohibición de la exhibición de cigarros en los comercios pudo haber influido en esta situación.
Por otro lado, Gerardo Cleto López Becerra, presidente de Concomercio, señala que estas medidas restrictivas no han logrado reducir el consumo de cigarros, pero sí han impactado negativamente en los negocios, incrementando la venta de cigarros ilegales. Además, destaca que para el pequeño comercio, la comercialización de cigarros puede representar entre el 18% y el 30% de sus ventas totales, y la prohibición ha llevado a que una parte significativa de estas ventas se trasladen al mercado ilegal, el cual ya comercializa el 25% del total, incluyendo productos piratas, de contrabando y robados.


