El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, justificó el allanamiento de la Embajada de México en Quito, argumentando que su Gobierno no podía permitir el asilo a delincuentes sentenciados, refiriéndose al exvicepresidente Jorge Glas.
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En un comunicado difundido en redes sociales, Noboa aseguró que tomó decisiones excepcionales para proteger la seguridad nacional y el Estado de Derecho del país.
Acusó a políticos ecuatorianos de solicitar a México que declare la guerra y a la comunidad internacional que sancione económicamente a Ecuador, calificando estas acciones como una traición a la Patria. Además, dejó claro que la justicia no se negocia y expresó su disposición para resolver cualquier diferencia con México.
La crisis diplomática entre México y Ecuador se desató cuando el Gobierno de Noboa declaró persona ‘non grata’ a la embajadora mexicana Raquel Serur, en respuesta a comentarios del presidente López Obrador sobre el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.
México anunció su intención de traer al exvicepresidente Glas como asilado político, lo que desencadenó el allanamiento de la Embajada de México en Quito y el posterior rompimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La canciller mexicana, Alicia Bárcena, anunció que se presentará una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia y se enviará una carta al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en las próximas horas.


