La inflación en México ha mostrado un incremento durante tres meses consecutivos, situándose en un 4.88%, según los datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este incremento era esperado por los analistas, quienes anticipaban una tasa ligeramente inferior del 4.85%. En comparación con la primera quincena de enero, donde la cifra se ubicó en 4.90%, este último reporte refleja una leve desaceleración.
Sin embargo, dentro de este panorama, la inflación subyacente, que excluye productos de alta volatilidad, ha mostrado una tendencia a la baja, alcanzando un 4.76%, su nivel más bajo desde julio de 2021. En cuanto a la variación mensual de precios, se observó un aumento del 0.41% en mercancías y del 0.40% en servicios.
Algunos productos han experimentado notables variaciones en sus precios durante el mes de enero. Por ejemplo, el jitomate registró un aumento del 52.14%, mientras que la cebolla tuvo un alza del 21.17%. En contraste, el chile poblano disminuyó un 29.69% y el transporte aéreo un -26.78%.
Por otro lado, el índice de precios no subyacente tuvo un incremento mensual del 2.37% y una variación anual del 5.24%. Este aumento contrasta con el 2.28% observado en diciembre. Dentro de este rubro, los precios de los productos agropecuarios aumentaron un 4.40%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno lo hicieron en un 0.58%.
Estos datos podrían influir en las decisiones del Banco de México (Banxico), que actualmente mantiene su tasa referencial en un 11.25%. Aunque el mercado no anticipa un cambio en las tasas en el anuncio de hoy, algunas proyecciones sugieren un posible recorte para marzo. No obstante, expertos como Gabriela Siller, de Banco Base, sugieren que el panorama inflacionario actual podría llevar a una postura más cautelosa por parte de Banxico en cuanto a reducciones en las tasas de interés.
A través de Reuters


