En un trágico suceso, al menos 40 personas perdieron la vida y otras 100 resultaron heridas en un ataque perpetrado por hombres armados en un auditorio en las afueras de Moscú.
El incidente ocurrió durante un concierto en el auditorio municipal de Crocus, donde cinco individuos vestidos con trajes de camuflaje abrieron fuego contra la multitud.
En el momento del ataque, el recinto albergaba aproximadamente a 6,200 personas que habían acudido a disfrutar del concierto del reconocido grupo de rock ruso Picnic. Las fuerzas de seguridad rusas informaron que, al intentar arrestar a los agresores, se produjo un intercambio de disparos y los atacantes fueron «neutralizados por el fuego de respuesta», aunque no proporcionaron más detalles al respecto.
El autodenominado Estado Islámico (EI) reclamó la responsabilidad del ataque a través de su canal de Telegram, aunque esta afirmación aún no ha sido verificada de manera independiente. Este reclamo ha generado la primera pista sobre la posible autoría del atentado.
Las autoridades rusas han calificado el incidente como un «ataque terrorista» y han desplegado un amplio operativo de seguridad en la zona afectada. Mientras tanto, equipos de emergencia, incluidas unas 50 ambulancias, se movilizaron al lugar para atender a las víctimas y combatir el incendio provocado por los agresores.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que se brindará toda la asistencia necesaria a los heridos. Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha instado a la comunidad internacional a condenar este «crimen monstruoso».
A medida que se difunden más detalles sobre este trágico evento, las autoridades continúan investigando el ataque y se espera una respuesta contundente para garantizar la seguridad pública en la región.


