Suecia ha formalizado su ingreso a la OTAN, convirtiéndose así en el trigésimo segundo miembro de la alianza. El proceso de adhesión tomó 22 meses debido a las reticencias de Turquía y Hungría, pero finalmente, hoy Suecia depositó el documento de acceso a la Alianza Atlántica en Washington, certificando su histórica entrada en la OTAN.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, entregó el instrumento de acceso al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en la capital estadounidense. Blinken expresó su honor al dar la bienvenida a Suecia como nuevo miembro y destacó la importancia estratégica de la adhesión de Suecia, especialmente en el Ártico y el Mar Báltico.
La decisión de Suecia de unirse a la OTAN marca un cambio significativo en su política exterior, ya que el país ha mantenido una posición de no alineación militar durante más de dos siglos. Sin embargo, tras la invasión rusa en Ucrania y el cambio de opinión de la mayoría de los suecos a favor de la adhesión, el gobierno sueco ha decidido unirse a la alianza.
🇸🇪 Sweden became NATO’s newest member upon depositing its instrument of accession to the North Atlantic Treaty in Washington DC.
With Sweden’s accession, NATO now counts 32 countries among its members
— NATO (@NATO) March 7, 2024
El primer ministro destacó este día como histórico para Suecia y agradeció el apoyo bipartidista en el Congreso de Estados Unidos, así como el respaldo de los otros miembros de la OTAN. Afirmó que Suecia asumirá sus responsabilidades y obligaciones como miembro de la alianza, comprometiéndose a mantener la unidad y la solidaridad con los demás aliados.
Con esta decisión, Suecia completa la inclusión de todos los países nórdicos bajo el paraguas de la OTAN y refuerza la presencia de la alianza en el Mar Báltico, una región de gran importancia estratégica.


